domingo, 5 de julio de 2009

Malena


Pienso en Silvestre, en el invierno porteño

Quiero cantar el tango como Malena. Tener la infancia de Malena para que mi voz se enamore de un alondra y con su magia me haga sombras en el timbre, gozos en el alma, versos tan amargos como el llanto del bandoneón.
Quiero ser la canción de Malena envuelta en alcohol, recordar mi pena y dejarla salir, que cada nota gotee de mis ojos, encajar en mi tímpano las blancas y las negras, estallar el silencio.
Fresca la tarde para la canción amarga de Malena, para rumorear los tangos de ella tan buena, de llanto tan dulce como el del bandoneón.

miércoles, 24 de junio de 2009

De título pendiente...

He descubierto, la mera verdad no sé si con gusto o sin él, que hay cosas que olvidé que hacía y me gustaba hacer, no sé si se deba a que mi vida ha cambiado, a que he cambiado yo y a que en definitiva el carácter se reajusta con los años. Hay cosas que extraño, detalles muy simples que en definitiva debo retomar y hay otros que no puedo porque la vida es así, aprender cosas nuevas y aceptar que hay otras que simplemente hay que erradicar.

1. Cantar en la ducha; siempre escogía una canción antes de abrir la llave y la cantaba durante el baño. El eco de la regadera me encantaba y parecía que siempre cantaba bien.
2. Tocar canciones de rompe y rasga… cómo disfrutaba a mi gaviota negra…

3. Actuar; debería buscar un grupo amateur de adultos.
4. Bailar; la misma que la anterior.
5. Comer y comer sin engordar (a eso me refiero con cosas que hay que erradicar).
6. Ir con mis papás en carretera, puebleando, preguntando cada hora si ya vamos a llegar…
7. Salir con Jaco una tarde lluviosa, al cine, salir y platicar horas en el coche.
8. Pintar cosas en el vapor de las ventanas cuando llueve.
9. Ir al gimnasio, sudar y sudar.
10. Usar sombreros. ¿on tan?



martes, 12 de mayo de 2009

30


Hoy es mi cumpleaños treinta y estoy feliz. Tengo muchas cosas buenas que la vida me da y sé que vienen muchas mejores, también agradezco estar rodeada de tanta gente hermosa. Por ahora tengo muchos pendientes, mucho trabajo, muchos proyectos concretándose, y por ello no he podido escribir últimamente, pero no quise dejar pasar la oportunidad de presumir mis 30. Gracias a aquellos que comparten mi felicidad.

miércoles, 22 de abril de 2009

Cavilaciones

Sobre las hormigas, los trastes sucios que como castigo merecido en uno de los círculos de Dante lavo y lavo aunque estén limpios, aunque sepa que los pisó la cucaracha y quiera pensar que siguen limpios.
Las del ladrido del perro que en la madrugada se obsesiona con el enemigo que ensucia su territorio.
Sobre las casas prometidas, los trámites lejanos, los vuelos inciertos y él, el grande, que atemoriza, decepciona; sobre los fieles, los que lamen el piso y besan con el arma.
Obsesivas aquellas sobre los tenis, porque no están, porque ¿dónde están?, porque ya es muy tarde para comprarlos, porque me visto mal aunque no están.
Del arroz que se humedece aunque yo no quiera, aunque sepa bien, aunque se deseche siempre de la misma manera.
Sobre mis ojos que espían, que leen intimidades, cartas, que ven lo que se oculta en otra pestaña.
Del cuarto propio que extraño tanto y que para qué digo tan poco. (Y porque extraño a Lady Mondegreen.)
También pienso en los treinta, con vaguedad y lejanía, pero ahí, con rock, con vida.
De aquello que pienso y me cansa porque esto no se entiende de tanto que cavilo, cavilar, cavilación, de tanto que pronuncio hasta que pierde el sentido, como este post.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Instante permanente

Durante un vuelo a la gran capital leía un artículo que alejó los malos pensamientos acerca de sobrevolar durante media hora sobre una ciudad que apenas se miraba debajo de la neblina; el artículo me remitió a lo que alguna vez he escrito, a lo que han escrito Lady Mondegreen y Campanas de Belén, así que tal parece que sigue siendo un tema recurrente para mí.

Ana Clavel, en su artículo publicado en Letras Libres*, habla sobre Rogelio Cuéllar y su trabajo fotográfico hecho a escritores importantes (Octavio Paz, Juan Rulfo, Carlos Fuentes, entre otros) y su visión desde el lente.

Dice lo que muchas veces he pensado, que más allá de “robarse” el alma del fotografiado se trata de la búsqueda del testimonio del soy, del aquí estuve, del una vez fuimos, esa vez, justo como ese momento, el instante permanente.

La autora cita la comparación de una pintura con la fotografía “Una pintura es un asunto de distorsión creativa, y una fotografía es un asunto de selección creativa”, entonces,me pregunto si el poeta que escribe el instante de una fotografía crea su propia distorsión.


*Ana Clavel, "Del deseo a la mirada a la imagen", Letras Libres, año XI, núm. 123, marzo de 2009, pp. 72 y 73.

jueves, 5 de marzo de 2009

El relojero

Tic tac tic tac tic tac. Me acuerdo de Sylar, pero no se trata de eso. El sábado llevé al fabuloso pasaje que está enfrente de Catedral un reloj para reparar; buscando el localito donde recuerdo haber ido muchas veces con mi mamá cuando era niña, pasé junto al local de escamochas, junto al de los dulces típicos, junto a las joyerías, hasta llegar al palacio donde además de ser relojeros tienen la gracia de rediseñar tu nombre; y no sólo eso, además del nuevo diseño, lo hacen impronunciable.
En el sobrecito en el que guardan cada pieza para reparar, el señor relojero anotó que se trataba de un "relo", que había que repararlo, que iban a ser "75 pesos" y resulta que ahora me llamo "Hliana".
Pienso en qué grafías pondría un lingüista para pronunciarlo, en cómo lo leería un niño que está aprendiendo a leer, o si deberá ayudarme un japonés a saber cómo decir que me llamo.
Por lo pronto, en lo único que puedo pensar es que a mis casi treinta años un desconocido señor relojero vino a ponerme un nombre que me encanta, y yo sólo puedo pensar en aspirarlo (hhhhhliana).
¿Cómo saber qué pensó el señor don relojero al poner dos consonantes tan incompatibles en castelllano?

lunes, 2 de marzo de 2009

Júrame...

Me dijo que si un día lo dejo me dedicará esa canción "...que aunque pase mucho tiempo, no olvidarás el momento, en que yo te conocí..."; yo pienso en los años veinte, un gran vestido holgado, el collar de perlas y la voz más prístina que pueda cantar "que no hay nada más profundo que el cariño que te di". Mientras pienso en lo mucho que debe sentir para siquiera pensar que algún día puedo dejarlo, imagino la calle oscura con charcos profundos, la luna enmarcando una pareja que musita "bésame, con un beso enamorado, como nadie me ha besado desde el día en que nací"; y él aprieta mi cintura mientras yo siento una nostalgia que no me pertenece, mientras canta muy bajito en mi oído "quiéreme hasta la locura, y así sabrás la amargura que estoy sufriendo por ti".

miércoles, 18 de febrero de 2009

Los changuitos

Ayer paseábamos con Gus por el parque, y lejos, supongo que una cuadra más allá, cerca de la avenida, se oía la típica musiquita de triciclo de los helados (o camioncito, dependiendo de la modernidad y presupuesto del señor vendedor de nieves). Esa musiquita que tal vez para muchos signifique algo de la infancia: oír el carrito, la musiquita, lejos, entrar corriendo por el pasillo de la casa "mamááááááááááá, un heladoooooooooooooooo, prontooooooooooo" y en tizna sale la madre (si bien nos iba) a darnos dos pesos o no sé cuanto costaban, y "corre, dile que pare, grítale, que se vaaa", y corría uno tras el carrito a pedir uno de vainillla.
Pues la dichosa cancioncita se llama "The Fea Waltz", misma que aquí en México conocemos como "Los changuitos".
Se las dejo, pa que recuerden un poquito esas tardes en casa jungando cuando de pronto la carita se nos iluminaba con la posibilidad de disfrutar de un helado sabor (pon aquí tu favorito).

sábado, 7 de febrero de 2009

X CECIL

Les dejo el link para la convocatoria al

10º CECIL

CONGRESO ESTUDIANTIL DE CRÍTICA E INVESTIGACIÓN LITERARIAS

Universidad Autónoma Metropolitana

http://decimocecil.blogspot.com

sábado, 24 de enero de 2009

En el lodo

Inhala.

Exhala.

Que no te escuchen
es mejor si sacas el aire de a poquito.
Están ahí, a tus pies,
van a golpearte otra vez.
No te muevas
que el lodo se quede con tu sangre
y con tu miedo.

Que tus oraciones lleguen a tu madre
–dile que corrí mucho
lo suficiente
que me tiré en el lodo
que fui muy rápido
que no me di cuenta
que no sufrí–

De nuevo el frío cañón
roza tus piernas, tu sexo.
Te jalan los pies
y no sabes si respirar
o morirte ya.

viernes, 9 de enero de 2009

Delgado hilo rojo

Vinieron a buscarme las palabras porque no tengo nada que decir.
El moka, los dedos de queso, el silencio sazonado en mentas hace fuerte la conciencia.
Será que estoy en el centro, sólo mirando como vuelan las hojas, cómo caen livianas a mis pies.
Será que la sonrisa del día se ha hecho una cueva en donde guardo los tres sueños, las tres edades, tus tres nombres.
Será que el silencio se ha hecho palabra eterna entre los seres unidos por el hilo rojo, ese que no se rompe a pesar de la espuma que nos sale por la boca.
Es que quiero ser roble, estar de pie, ser maquinista de trenes que ya no anuncian telegramas, que no arrebatan llantos, que llegan puntuales a las 6:50.
Es que este nuestro cuarto me envuelve en su penumbra, en el regocijo del silencio que es el tropo elegido para hablar de la sangre bendita.
Es el dolor de ser falange perfecta, es la dicha de vivir en un cuarto propio.

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martes, 6 de enero de 2009

De naturalezas

La naturaleza es sabia, aunque no sepa de tristezas ni de lo grande que se pone el corazón con tu llegada.
Sabia aunque en la alegría no sepa que está al acecho, que está cuidando, que tiene necesidad de extirpar la mala hora, el intestino podrido, las mejillas rubicundas de una miniatura idéntica.
Es naturaleza que sin anunciación se lleva la sonrisa, las ganas, la voluntad de levantar la cabeza para ver el camino.
Pronto estará tu figura en el andén, esperando el momento en que el espíritu esté limpio y dispuesto, y te atrevas a venir.
Siempre siempre nos verás arribar en el tren de las 6:50, por si acaso tienes ganas de viajar.
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