lunes, 13 de marzo de 2017
Árido compás
arena
granito que llena el vacío del cuerpo.
Eres exceso de sal
resaca antigua.
Eres piel cansada
cáscara sobre las venas que arden.
Eres grieta
roca partida tu corazón
necio palpitar
romper del tiempo.
Eres tierra estéril
canon sin respuesta.
jueves, 19 de enero de 2017
Moravafilias
jueves, 17 de marzo de 2016
Que salga el sol
Esta soledad entera, eterna.
Este eterno roble que no tiene permiso de doblarse,
que tiene las raíces tan gruesas, tan profundas,
que tiene tantas ganas de doblarse, doblegarse
lanzarse a la corriente del río que le espera con las aguas abiertas,
listas para envolverle en húmedo, lastimero abrazo.
Sobrevivir a esta inmensa soledad.
Ser capaz de no doblar las rodillas,
de no dejar salir el llanto ante tanto abandono,
ante las alas cortadas
y el corazón pulverizado.
Es esta perra vida que se ensaña
con las ganas de vivir
de los que tiene más ganas
más razones para hacerlo.
A qué viene esta miseria,
de qué va traer el estómago volteado,
los ojos húmedos, hinchados de tanto llanto
que no sale
que no quiere
que no se siente liberado.
A lo lejos sus risas,
sus riñas constantes,
su luz pequeña e intensa
reconstruye la vida
y deja salir el llanto.
Mirar sus ojos cansados,
su vida que sucede
que es real
que permanece.
Ver su luz encendida
alumbrar la más densa niebla.
Escucho
miro
los vivo.
Extiendo el cuerpo.
Mañana por fin saldrá el sol.
domingo, 22 de junio de 2014
Domingo
Sabe a beso de niñas dormidas después de regalarse tres mil carcajadas,
a dulce de arroz
a soplo de viento fresco que se cuela en línea curva de columna vertebral.
Esta noche de domingo sabe a casa de sueños,
ronquera sinfín,
ausencia de espantos
porque ¿verdad mamá que los monstruos no existen?
porque no hija, sólo que tú lo desees.
Y es que me guardo en las poquitas horas
que le quedan de vida a este domingo,
en la pluma que no encuentro,
en el goce eterno de una casa pequeña
muralla de seis que se han jurado amor eterno.
Me refugio en esas brevísimas horas para escuchar el canto de los grillos,
el romance de las ranas que se han sumido en la eternidad del silencio.
miércoles, 16 de octubre de 2013
Tempestad
Eres la tempestad en calma,
te elevas a voluntad,
golpeas,
giras y te eriges en monolítico arrullo.
Tu violenta caricia me da la paz de tu nombre,
esa que no he conocido
desde que eras semilla en mi tierra fértil.
Soy mujer de certezas,
ocasos y amaneceres siempre en su justo momento,
tú eres mujer de madrugadas en ascenso,
a destiempo,
de modos torrenciales,
intensos.
Somos el toro y el escorpión,
la tierra y el agua,
la tempestad en calma.
Somos risa y carcajada,
dicha en la agonía,
principio y continuar en el horizonte.
Tengo la calma,
la voluntad,
la dimensión del amor.
Tienes la fuerza,
la pasión,
la suave, mínima, perfecta tempestad.
lunes, 12 de agosto de 2013
Certezas
Madrugada, estás despierta como yo.
Lo sé porque tus caricias en el interior de mi vientre son fuertes,
casi suaves, casi violentas.
Sin duda estás revolucionando mi mundo.
Eres la certeza del amor.
Cuento los días para verte,
sentir tu cuerpo cálido,
pegarte a mi pecho y alimentarte,
contemplarte mientras duermes
-no hay gozo mayor para una madre que ver la perfección de sus hijos
aún dentro de toda la gama de defectos que pueden llegar a tener-.
Muero por conocer los tuyos, tus defectos,
por escuchar tu respiración
tu risa
tus desvelos.
Ansío verte parpadear, asir mi dedo en tu puño,
mi vida entera en tu manera de mirar el mundo,
pintar de azul celeste mi sonrisa.
Eres la más bella luna de octubre que jamás haya conocido el universo
-aunque tenga la extraña sensación de que llegarás en noviembre
a retar con vida a todos los muertos-.
Sé que sabes de lo que hablo,
justo ahora, mientras escribo,
te agitas y pronuncias ecos en mi vientre.
Has sido concebida en la conciencia plena de la voluntad,
del amor, de la humanidad.
Eres la certeza del amor,
del presente, del deseo,
de dos que un día
se miraron entre sí y se sintieron mutuos,
se quisieron trascendidos
y se decidieron amados para siempre
-lo que sea que ello signifique-.
Eres la certeza de esa existencia,
eres esa voluntad.
Eres la paz de nuestra vida Irina.
martes, 18 de diciembre de 2012
Conclusiones de una moira en martes
La charla acerca de la familia, la profesionalización, la salud, los terrores financieros y el pequeño puñado de canas que recién nos han aparecido, para muchos parecería insulsa, cotidiana, incluso obligada, para ponerse al día, para seguir compartiendo, para conservar amistades, o para mostrarnos "irreconocibles" ante aquellos que esperan otra cosa de nosotros, que creen que ya no somos las mismas personas. La charla con las moiras me dice más de lo que enuncia; contra todo pronóstico me recuerda quién soy, por qué hago lo que hago (aunque una vez más suene absurdo) y que es muy probable que el secreto de la felicidad esté en vivir con paz, a tiempo, en tiempo, sin prisas ni añoranzas.
Le doy vueltas al asunto y pienso que hoy me gusto como soy, con todo lo que implica, que jamás volvería a ser joven y que tampoco quiero ser más vieja. Por nada del mundo volvería a la juventud que me ha representado un largo camino para tener la experiencia que hoy tengo, la mente y el corazón que hoy ocupan mi cuerpo. Durante todo este tiempo he aprendido a confiar, a perdonar, a ofrecer perdones, a amar, a forjarme la vida. Tiempo al tiempo, dicen, vida a la vida, digo yo.
martes, 24 de julio de 2012
Cuadro para un recuerdo
No sé si fabrico mis propios pretextos porque no me sirven los que conozco, no puedo recordar sin dolor, pero tampoco quiere decir que no lo he superado. Tal vez parece contradictorio, es más, tal vez lo es, pero de pronto uno hace lo que puede con lo que tiene, o finalmente uno hace lo que quiere. Y dice la canción "..tal vez no es comprensible el texto en sí, tampoco yo lo soy, en fin", y no, tampoco lo soy yo, en fin.
Será que las emociones se me vienen y me apachurran la conciencia, siempre, siempre, aunque sean añejas; será que esta mujer se niega a dejar de sentir, aunque ello representen lágrimas rodando hasta la siguiente vida.
Total que limpiaba la cocina y terminé limpiando un poco el corazón. Tal vez algún día deje de recordar. Tal vez sea mañana festeje un segundo aniversario.
viernes, 18 de mayo de 2012
En par y en paz
Acciones. Esta noche me quedo con ellas a falta de temas de conversación. Hace tiempo que las palabras huyen de mí, simple, pero contundente y aterrador. ¿Qué hace alguien que trabaja con palabras si ellas deciden un día salir por la ventana huyendo del fantasma? Es que no se dan cuenta de que son puentes tendidos al sol de mayo entre pisadas paralelas, no saben que son la puerta a la conciencia de los otros y de uno mismo. Sinvergüenzas se alejan de mi boca, de mi mente y me dejan sin razones para estar. Hasta esta mañana creí que estaba en un hoyo profundo y que caía en él sin remedio, hasta que escuché la frase "la vida se construye a diario". Es tan estúpidamente simple y estoy segura de que lo había escuchado antes y de que incluso con seguridad la usé como consejo para alguien más, pero cuando llegó hoy, en el justo momento todo tuvo sentido y decidí callar, hacer un viaje interno, echar los pasos adelante en silencio para ver si algo con sentido se manifestaba y me daba ánimos para comenzar a desenmarañar los hilos de mi conciencia. Y así fue. Las acciones unen, para siempre, o separan, para siempre. Hoy cerramos un ciclo que se abre en otro lado, un cachorro que rescatamos de la muerte se fue con su nueva familia y me mostró que la mía está más unida que nunca. Me mostró que hay gente maravillosa en el mundo y que extiende las manos cuando uno más lo necesita; me enseñó a valorar más la vida de aquellos que se dedican al rescate de animales son las personas que necesita el mundo para preservar los valores y el corazón de los demás, además de la vida de los animales mismos; que a pesar de las lágrimas que lloré por su partida sé que mi trabajo fue completo, de corazón y que esta probablemente sea de las enseñanzas más importantes que le deje a mis hijos: el respeto por la vida, la de uno y la de los demás, la de los seres vivos, la del planeta. No importa lo que sean y hagan de su vida, si llevan en su corazón la certeza de que cambiar la vida de alguien cambia la de uno mismo, yo puedo morir tranquila y esa es mi misión más importante, ese es el reto que tengo como madre, lo tomo, lo acepto con verdadero orgullo.La acción que comenzó hace dos meses rescatando a un cachorro de tres meses con el fémur y la cadera fracturados por atropellamiento, arrancarlo de la muerte, me deja muy claro y como golpe en el ego, en el corazón, que camino de la mano de un hombre maravilloso, que ve la vida como yo, con el que no necesito palabras, ni compartir política ni religión, música o literatura, compartimos la pasión por la vida y con eso me quedo, aún sin palabras para conversar por ahora.
Ya veremos cuando encuentre las palabras perdidas. Comienzo ahora un viaje de introyección.
sábado, 21 de abril de 2012
Placeres sabatinos
Mientras disfruto mi soledad en el auto, oyendo a Deff Lepard, pienso en los desencantos, en la gente que dice que siempre está y sin menor remordimiento desaparece. Por un instante me siento rockera, irreverente, mala, porque los desapareceré de mi vida, porque soy la Rock y tengo el control.
En esas estaba cuando el tiznado Murphy se manifestó con su mísera ley y se descompuso el auto, no sonó más Deff Lepard, me olvidé de los que me olvidaron y asumí que soy una partícula de polvo en la gran ciudad.

domingo, 29 de enero de 2012
Fuga de cariño
miércoles, 14 de diciembre de 2011
Esas no deseadas soledades
viernes, 25 de noviembre de 2011
El hombre en el espejo
lunes, 7 de noviembre de 2011
Besos para dormir de noche
Él habla y habla, mientras trato de concentrarme paso diapositivas de indios, de vírgenes, de niños sin madre y de caníbales, y yo escucho, admiro; luego vuelvo a mis pensamientos, me voy, me pierdo.
Mi caricatura corre hasta su cama, las joyas de la reina -que no son otra cosa más que mis viejos y usados aretes, collares, anillos, que saca diez mil veces y diez mil veces vuelve guardar-, el osito amarillo tirado en el piso, sus pantuflas de cerdo rosa, su cobija azul, su leche y su sonrisa. Me cuelo en la casita sin que me vean, sin que me huelan, y lo veo a él, empeñado en disfrutar todos los besos, todas las sonrisas que nos tocan, en preparar las bolitas de carne, en pasear a los perros, en sonreír porque es feliz en donde está, porque está en donde quiere estar.
Y yo sigo acá, hablar, sonreír, cumplir, sentir que la vida es dura, que hay que desangrarse el alma, rebanarse los sesos para llevar esta vida que cuesta tanto, esta que vale la pena vivir; y mi caricatura sin color persiste entre sábanas y besos, entre sonrisas y bailes de gimnasia y yo me pregunto, si la vida dura vale la pena o si el amor se cuenta porque un solo beso de ella, uno de él son la eternidad, porque las miles de sonrisas en mi cabeza, en mi piel, son las mismas que sólo estoy imaginando.
Once pe eme, vuelvo a poner Daydreamer, porque llegué a casa, porque no hay nadie junto a la puerta, todos adentro, duermen, sueñan, y yo me dispongo a descansar.
miércoles, 2 de noviembre de 2011
El himno de los muertos
El himno de los muertos
Así se dirigían al muerto,
cuando moría.
Si era hombre, le hablaban,
lo invocaban como ser divino,
con el nombre de faisán.
Si era mujer, con el nombre de lechuza.
Les decían:
"Despierta, ya el cielo se enrojece,
ya se presentó la aurora,
ya cantan los faisanes color de llama,
las golondrinas color de fuego,
ya vuelan las mariposas".
Por eso decían los viejos,
quien ha muerto, se ha vuelto un dios.
Netzahualcóyotl
jueves, 29 de septiembre de 2011
Oportunidades
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| Toma I: está chueca |
Hace tiempo que buscaba en Facebook a quien fue mi mejor amiga durante la prepa. Le perdí la pista por broncas que ahora me parecen insulsas y tal parece que viví catorce años creyendo cosas que no eran (esa es una buena noticia). La busqué sin éxito y un día hace algunas semanas me agregó, me dio harto gusto. Luego me la encontré en el Flashmob que hicimos en Centro Magno; platicamos atropelladamente, con emoción, rápido, con las ganas de sentarnos a tomar el café que nos debíamos desde hace más de una década. Resulta que ella vive en donde viven mis papás y voy a diario desde hace más de un año, desde que nació Sakura.
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| Toma II: ¡está peor! |
Hoy nos vimos con amigos y me dio la impresión de que el tiempo no ha pasado. Hablamos de la vida, del amor, de cómo la vida nos ha madurado, golpeado y abrazado.
Llegué a casa feliz de estar con ellos, de tener la oportunidad de verlos de nuevo, de recordar y charlar. Llegué feliz de haberme dado la oportunidad de aceptar que la vida me dijo en tan poco tiempo "hey, ahí está Ile, ya pasó el tiempo, dense un abrazo".
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| Toma III: fiu, algo decente. Sonrisa catorce años contenida |
Eso hicimos. Gracias Ile por ser tan igual a como eras, por hacerme sentir que el tiempo no ha pasado,que somos en esencia las mismas, que he crecido y que he aprendido a perdonar y a ofrecerte mil disculpas. No sé qué nos depara la vida, pero no quiero perderme la oportunidad de conocerte de nuevo.
Te abrazo.
martes, 6 de septiembre de 2011
De ayeres y desprendimientos
En él me deshice de uno de los miedos más grandes de mi vida, andar por las calles con un fierro alrededor, entre otros fierrotes amenazantes, yo quería las calles para mí sola, y en él, me deshice del miedo. Recuerdo la primera vez que manejé sola de regreso a mi casa, era un diez de mayo y estaba feliz porque me dieron medio día e iba a comer con mi madre. La ruta que había trazado en mi cabeza la cambiaron, estaban arreglando la Glorieta Colón, iba sudando, temblando, temía sentirme perdida y no me detuve hasta llegar a mi casa. Me bajé llorando.
| El día que me lo entregaron, 15/04/05 |
Años después, una mañana de abril le rogué a J. que lo llevara a lavar a conciencia, porque ese día, o al otro, llevaríamos a casa nuestra pequeña Sakura y quería que fuera como una reina.
Luego fuimos por Fuga, nos encontramos con Luzanna en un parque, le pusimos una cama atrás y la nena iba como una diva en el asiento de atrás.
Nunca creí que un armatoste de fierros, hules, trajeran a mi memoria varias de las cosas más importantes de mi vida. No creo que sea casualidad que vengan a mi mente tantos amores y fechas especiales, tantas ganas de seguir rodando mi vida.
Ahora va el Atitos con su nuevo dueño, que lo cuidará seguro mejor que yo.
martes, 2 de agosto de 2011
Una carta para ti
Me quedó mi frase en la cabeza, ha ido venido en cada alto y siga, en cada carril de derecha o izquierda, mientras me estacionaba, mientras preparaba unas quesadillas para cenar (confieso que hice una pausa para arrullar a mi pequeño chimpancé) y trato de aclarar mis ideas al respecto mientras escribo.
¿Para qué estamos los amigos? Para divertirnos, lamentarnos, amarnos, mentar madres y echarnos a perder los unos a los otros. Yo no sé si soy o no una buena amiga, pero sé que tengo buenos amigos. No los cuento por decenas siquiera, al contrario, en mi caso aplica “de lo poco bueno” y me siento muy afortunada por ello.
Me dicen las malas lenguas que si de pronto me siento sola es que tengo que conocer más gente, otra, que hagan cosas distintas, que me retroalimenten distinto. Yo les digo a las malas lenguas que te necesito a ti, con tus demonios y tus sonrisas. Que vengan esas otras personas a poblar mi mundo, a compartir experiencias de vida, pero que te quede claro que para llenarlo, estás tú.
Te mando un fuerte abrazo. Te extraño.
lunes, 18 de julio de 2011
Dedos

martes, 28 de junio de 2011
Un poco sobre ser madre
A veces me pongo a pensar en qué momento llegué a ser madre, de qué manera aprendí muecas, sonidos, risas, canciones y juegos para comunicarme con ella; cómo es que J. y yo somos padres y usamos el callado idioma que inventamos, después de su primer respiro, para hablar de ella.
Sakura está enferma, nada grave, pero han sido días que me abruman pensando si hago bien tal o cual cosa, hablándole a su pediatra (quien paciente me explica qué hacer y cómo y contesta todas mis llamadas). Me abruman porque no hay gramática perfecta que me enseñe a ser madre ni amores que no lloren cuando sé que no está del todo bien.
Lo que está más que bien es que me respondo que llegué a ello de la manera más sencilla y genuina (absurda, de hecho): siendo madre. Desde que vi la prueba de embarazo positiva, durante cada semana que aprendía cómo iba creciendo, hasta que sentí todo su hermoso cuerpo saliendo del mío y me di cuenta de que soy una guerrera por y para ella.
Porque gracias a Sakura he aprendido que no hay sacrificios en esto de ser madre. Hay dedicación, esfuerzo, ganas de mirar para siempre esa sonrisa y oir su gruesa voz llenando mi espacio.






